
Iker Zearra, responsable de comunicación, imprime una las reproducciones | Patxi Corral
Las personas invidentes desarrollan una habilidad sensorial especial para interpretar espacialmente objetos e imágenes. Las nuevas tecnologías pueden convertirse en aliados de este colectivo para romper las barreras que le separan del arte fotográfico porque actualmente no pueden visualizar con sus ojos los detalles artísticos de las obras expuestas en museos.
La empresa vasca Estudios Durero ha logrado facilitar el acceso de las personas ciegas al disfrute de fotografías a través de una revolucionaria técnica de impresión que permite dotar a las imágenes de un relieve y textura superior a los cinco milímetros de grosor.
Una innovación que posibilitará a estas personas disfrutar de los matices de las instantáneas como el rostro, cabello y otros detalles que podrán sentir con sus propios dedos.



