Las cámaras fotográficas digitales convencionales rondan ahora los 10 megapíxeles, aunque hay algunos modelos profesionales que superan el centenar. Pero ya asoman las tecnologías que pueden un salto de gigante, como la desarrollada por un grupo de investigadores estadounidenses que presentan un aparato capaz de tomar tres fotografías por minuto de un gigapixel. Y si un megapíxel es un millón de píxeles, la unidad de la imagen, con el giga se salta a mil millones de píxeles. Es un aparato experimental, formado por 98 microsensores de 14 megapíxeles cada uno y una unidad electrónica especialmente diseñada para procesar a alta velocidad el gran volumen de información que generan las imágenes.
Desde luego, no compite por diseño con los modelos comerciales: la cámara es un cubo de 75 x 50 x 50 centímetros (el sistema óptico ocupa menos del 3%) y, dicen los investigadores que la han hecho, el tamaño viene dictado por los dispositivos electrónicos que la componen y el espacio necesario para refrigerarlos. “Pero a medida que se desarrollan componentes microelectrónicos más compactos y eficientes, la fotografía de gigapíxel manejable puede convertirse en una realidad cotidiana”, apuntan los científicos de la Universidad Duke (EE UU) que han hecho esta supercámara.








