El cantante y compositor canadiense Bryan Adams (Kingston-Ontario, 1959) —autor de hits de los ochenta y los noventa como Summer of 69, (Everything I do) I do it for you y 18 till I die— consigue mantener la discreción tras más de 30 años de discos y giras. No se deja llevar por el engreimiento ni explota su vida personal, se comporta como una persona corriente: en lo referente a la visa social se considera “periférico”.
Con la misma normalidad con que ha llevado su carrera musical, Adams desarrolló en los años noventa un interés por la fotografía que siempre había existido, pero se acentuó por el deseo de hacer un autorretrato como portada de uno de sus discos. Nunca se dedicó a cacarearlo y pocos saben que su actividad como fotógrafo es intensa.

A algunos fotógrafos les basta una calle para mostrar el mundo entero. Es el caso del británico 
Hay fotografías horrorosas y fotos de horror como las que hace el fotógrafo estadounidense Joshua Hoffinem, quien se enfrenta a su miedos de la infancia generando espectaculares montajes dignos de la mejor película de terror.
Paul Graham (Reino Unido, 1956) pertenece a un grupo poco común de fotógrafos que usan este medio como modo de expresión de arte contemporáneo, creadores de imágenes más que fotógrafos en sí. Dentro de este grupo de artistas se incluyen Nan Goldin, Andreas Gursky, Rineke Djikstra, Thomas Struth y Philip-Lorca diCorcia comprometidos en crear un reflejo específico de nuestro mundo.