Lewis Hine (Wisconsin, 1874 – Nueva York, 1940), es una de las figuras claves de la estética del documentalismo social. Un fotógrafo que recurrió a la imagen fotográfica para reflejar la injusticia y la miseria de la época.

Su trayectoria fotográfica  sitúa la obra de Hine en el contexto artístico, político y cultural de su tiempo, desde sus primeros retratos de inmigrantes desembarcando en Ellis Island (1904-1909, 1926) y niños trabajadores (1903- 1913), hasta su labor en Europa para la Cruz Roja americana a finales de la Primera Guerra Mundial (1918-1919), o su serie sobre la construcción del Empire State en Nueva York (1930-1931).

Hine impulsó causas sociales como la mejora de la vivienda o la erradicación de los talleres de explotación ilegal.

Lewis Wickes Hine nació en 1874 en Oshkosh (Wisconsin). A los 16 años dejó sus estudios para trabajar y ayudar a su madre que había enviudado. En 1898 se matriculó en la universidad de Chicago, donde conoció a activistas en pleno auge por todo el país. De regreso a su pueblo natal dio clases de Ciencias Naturales en la escuela Oshkosh Normal, donde conoció a Frank Manny, director de la Ethical Culture School de Nueva York, quien le animó a sacar el título de maestro y posteriormente le ofreció un puesto de profesor.

En 1904, Manny pone en sus manos su primera cámara fotográfica con el objeto de documentar las actividades de la escuela. Con una sencilla cámara de fuelle de 13 x 18 cm, montada en un trípode inestable y un flash de magnesio, Hine emprende un año de expediciones fotográficas a Ellis Island (Nueva York), con el fin de hacer retratos de inmigrantes recién llegados que sirvieran de inspiración a sus alumnos. Será a partir de este momento cuando Hine decida dedicarse plenamente a la fotografía.

Desde 1904, y hasta 1909, Hine registró la llegada de inmigrantes, las insalubres viviendas donde se hacinaban y sus trabajos en fábricas y tiendas. Su interés por trasmitir historias individuales y su interacción con el modelo, respondiendo a su mirada respetuosa y amigable, constituye un aspecto clave de la fuerza de sus fotografías, que perdura hasta sus últimos proyectos.

En 1908, Hine para convertirse en el fotógrafo oficial del National Child Labor Committe (NCLC; Comité Nacional de Trabajo Infantil), organización creada para luchar contra el empleo infantil en la industria pesada. Más adelante describiría ese cambio como una oportunidad para concentrarse en “el lado visual de la educación pública”.

A finales de la Primera Guerra Mundial, la Cruz Roja americana contrató a Hine para documentar las consecuencias de la guerra en Europa. Estas fotografías, como todas las que había hecho, tienen el mismo y único principio: despertar una toma de conciencia. Por primera vez, su cámara recogía testimonios de los movimientos poblacionales de desplazados de guerra, y facilitaba a la Cruz Roja la concesión de ayudas económicas que la organización llevaba mucho tiempo reclamando sin éxito.

Su legado fotográfico lo rescató la Photo League, importante agrupación de fotógrafos comprometidos con la transformación social y política. Ésta tenía muchos puntos de coincidencia con Hine, entre ellos la fe compartida en el poder de la fotografía como motor del cambio social.

Muerto Hine, la Photo League trató de mantener viva su obra a través de folletos, conferencias y publicaciones, pero su disolución, por razones de índole políticas, hizo que el archivo Hine fuera transferido, en 1955, a la George Eastman House, que entonces dirigía Beaumont Newhall. Hoy la colección se compone de 7.000 positivos y más de 4.000 negativos, junto documentos personales, folletos, catálogos y revistas. Recientemente se ha adquirido más material, tanto fotografías como impresos, de una sobrina nieta de Hine.