
Iker Zearra, responsable de comunicación, imprime una las reproducciones | Patxi Corral
Las personas invidentes desarrollan una habilidad sensorial especial para interpretar espacialmente objetos e imágenes. Las nuevas tecnologías pueden convertirse en aliados de este colectivo para romper las barreras que le separan del arte fotográfico porque actualmente no pueden visualizar con sus ojos los detalles artísticos de las obras expuestas en museos.
La empresa vasca Estudios Durero ha logrado facilitar el acceso de las personas ciegas al disfrute de fotografías a través de una revolucionaria técnica de impresión que permite dotar a las imágenes de un relieve y textura superior a los cinco milímetros de grosor.
Una innovación que posibilitará a estas personas disfrutar de los matices de las instantáneas como el rostro, cabello y otros detalles que podrán sentir con sus propios dedos.
El sistema de impresión ideado por este estudio consiste en una tinta UVI a la que se aplica un proceso químico cuyo resultado es una imagen que adquiere el relieve y textura buscada por los artistas fotográficos. Una innovadora tecnología que permitirá a las personas invidentes visualizar ‘sensorialmente’ las imágenes al poder tocarlas y romper así la barrera visual que les impide disfrutar de estas obras de arte.
El proyecto germinó hace ya dos años cuando la firma vasca Estudios Durero entró en contacto con el artista Juan Torre que pretendía exponer una colección de fotografías tomadas durante su visita a países latinoamericanos.
Los responsables del estudio conversaron con el fotógrafo vasco -con una amplia experiencia profesional pero a la vez un elevado grado de deficiencia visual producto de una enfermedad-, para hallar un método tecnológico que facilitara un relieve que proporcione a las personas del colectivo invidente una manera de poder “disfrutar con la vista y el tacto de las imágenes”.
Una técnica novedosa que posibilita dotar a las imágenes de un volumen tridimensional que “aumenta la percepción” de las personas invidentes de que podrán tocar con sus dedos todos los matices artísticos que ofrece una imagen fotográfica. “Nuestro objetivo es democratizar el proceso de acceso al arte para que estas personas puedan disponer de una serie de valores y puedan asistir a las exposiciones en museos y galerías disfrutando de las texturas y sensaciones que provoca una obra artística”.
Noticia de Elmundo.es

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