La fotografía de viaje abre todo un mundo de posibilidades, nuevos colores, texturas, gente y paisajes que nos resultan novedosos y atractivos se convierten fácilmente en el objetivo de nuestras cámaras. Desgraciadamente cuando reviso las fotos de algunas de mis vacaciones siento que no he captado toda la esencia del motivo que me incitó a disparar, convirtiéndose la foto en un mero recuero más que en una imagen atractiva o evocadora.
Siempre intento aprender más sobre fotografía, un buen amigo fotógrafo me dio una serie de pautas y elementos interesantes de retratar para que mis fotografías de viajes captarán mejor la esencia de mi viaje, puntos y pautas que intentaré ir reflejando en distintas entradas en este blog. Ya comentamos, por ejemplo, lo interesante de retratar a los niños. Así iremos creando una pequeña lista de objetivos y consejos que estimulen nuestra creatividad fotográfica y nos ayuden a capturar mejores imágenes de nuestros viajes.
Un tema interesantísimo para reflejar en nuestras imágenes es el agua.
El agua es un elemento primordial en la esencia de la vida, todas las culturas giran en torno a este imprescindible líquido elemento necesario para la subsistencia. Se puede encontrar en casi todos los rincones del planeta, su uso, explotación y recursos marcan la pauta cotidiana de muchas culturas y formas de vida. La podemos observar en diferentes estados y formas, moldea paisajes, influye en la gastronomía, e incluso existen guerras y conflictos bélicos por tener acceso a ella, quizás su abundancia acarrea ciertos problemas que muchos pueblos solventan de manera creativa.
Por ello es un elemento muy interesante de captar con nuestros objetivos y debemos plantear su protagonismo e influencia en nuestros encuadres. ¿Cómo afecta a la vida cotidiana de los lugareños? ¿Qué uso hacen de ella? ¿Cómo la valoran? ¿Cuál es su calidad? ¿Cómo la explotan o encuentran? ¿Qué fauna vive en torno a ella? Estas son algunas preguntas que nos debemos plantear si queremos realizar un buen reportaje gráfico de nuestro viaje y reflejar una esencia del modo de vida que estamos visitando y conociendo.
Si quieres captar el agua en movimiento te aconsejo utilizar una velocidad de obturación baja, esto nos ayudará a captar los detalles del agua fluyendo. Procura obtener la mayor apertura de diafragma posible, nos dará mayor profundidad de campo y evitará una sobre exposición al estar manejando una velocidad de obturación lenta. Hay que tener en cuenta que el agua emite muchos reflejos y es un excelente reflectante, elije el momento del día adecuado para evitar destellos o un exceso de luz, aprovecha estos elementos para dar mayor creatividad a tu composición; quizás sea el momento de experimentar con los filtros, especialmente los neutros, controlaremos mejor la cantidad de luz que incide en la cámara y daremos homogeneidad a la luminosidad de toda la fotografía.
Procura usar una ISO baja, dará mayor nitidez y evitaremos una sobre-exposición al trabajar con velocidades de obturación bajas. Una buena práctica, si nuestra cámara lo permite, es ajustar la configuración para sub-exponer un par de puntos, de este modo conseguiremos mantener el detalle de la zona de la espuma del agua sin que esta se convierta en una mera mancha blanca.
Como es habitual en la fotografía en movimiento es recomendable el uso de un trípode, y como es obvio mantén tu cámara protegida de la humedad.
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